Actividad 7: Interpretación de las
principales ideas de Aristóteles
Instrucciones: Lee con
atención el siguiente fragmento de la Ética Nicomaqueade Aristóteles y
realiza lo que se te pide.
“Si la
felicidad sólo consiste en el acto que es conforme con la virtud, es natural
que este acto sea conforme con la virtud más elevada, es decir, la virtud de la
parte mejor de nuestro ser. Y ya sea ésta el entendimiento u otra parte, que
según las leyes de la naturaleza parezca hecha para mandar y dirigir y para
tener conocimiento de las cosas verdaderamente bellas y divinas; o ya sea algo
divino que hay en nosotros, o por lo menos lo que haya más divino en todo lo
que existe en el interior del hombre, siempre resulta que el acto de esta parte
conforme a su virtud propia debe ser la felicidad perfecta, y ya hemos dicho
que este acto es el del pensamiento y el de la contemplación. Esta teoría
concuerda exactamente con los principios que anteriormente hemos sentado y con
la verdad. Por lo pronto, este acto es, sin contradicción, el mejor acto,
puesto que el entendimiento es lo más precioso que existe en nosotros y la cosa
más preciosa entre todas las que son accesibles al conocimiento del
entendimiento mismo. Además, este acto es aquel cuya continuidad podemos
sostener mejor; porque podemos pensar durante muchísimo más tiempo que podemos
hacer ninguna otra cosa, cualquiera que ella sea. Por otra parte, creemos que
el placer debe mezclarse con la felicidad; y de todos los actos que son
conformes con la virtud, el que nos encanta y nos agrada más según opinión de
todo el mundo, es el ejercicio de la sabiduría y de la ciencia. Los placeres
que proporciona la filosofía son, al parecer, admirables por su pureza y por su
certidumbre; y ésta es la causa por qué procura mil veces más felicidad el
saber que el buscar la ciencia. Esta independencia, de que tanto se habla, se
encuentra principalmente en la vida intelectual y contemplativa.”
Aristóteles, Ética a Nicómaco, libro X, capítulo VII, ed.
Espasa-Calpe, Madrid 1978, pp. 325-326.
En una ficha de trabajo
explica la relación que plantea Aristóteles entre felicidad, acto, virtud y
entendimiento.
Redacta un cuento breve
en el que el personaje principal encamine sus acciones hacia la obtención de la
felicidad.
Elabora
un collage en el que plasmes la idea de Aristóteles: "Siendo, pues, de dos
especies la virtud: intelectual y moral, la intelectual debe sobre todo al
magisterio su nacimiento y desarrollo, y por eso ha menester de experiencia y
de tiempo, en tanto que la virtud moral (ética) es fruto de la costumbre (éthos),
de la cual ha tomado su nombre por una ligera inflexión del vocablo (éthos)".
("Ética a Nicómaco", libro 2,1)
(Del
lat. virtus, -ūtis).
8. f. pl. Rel. Espíritus
bienaventurados, cuyo nombre indica fuerza viril e indomable para cumplir las
operaciones divinas. Forman el quinto coro.
1.f. Rel. Cada una de las cuatro,
prudencia, justicia, fortaleza y templanza, que son principio de otras en ellas
contenidas.
1.f. Hábito de obrar bien,
independientemente de los preceptos de la ley, por sola la bondad de la
operación y conformidad con la razón natural.
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la felicidad sólo consiste en
el acto que es conforme con la virtud, es natural que este acto sea
conforme con la virtud más elevada, es decir, la virtud de la parte mejor
de nuestro ser. Esta teoría concuerda exactamente con los principios que
anteriormente hemos sentado y con la verdad. Por lo pronto, este acto es,
sin contradicción, el mejor acto, puesto que el entendimiento es lo más
precioso que existe en nosotros y la cosa más preciosa entre todas las que
son accesibles al conocimiento del entendimiento mismo.
. Además, este acto es aquel
cuya continuidad podemos sostener mejor; porque podemos pensar durante
muchísimo más tiempo que podemos hacer ninguna otra cosa, cualquiera que
ella sea. Los placeres que proporciona la filosofía son, al parecer,
admirables por su pureza y por su certidumbre; y ésta es la causa por qué
procura mil veces más felicidad el saber que el buscar la ciencia.
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Cuento
Hace
muchísimo tiempo, a un joven aprendiz le encargan la misión de llevar un
poquito de felicidad a la vida de las personas, misión que acepta con
gusto pues tiene la inclinación necesaria para cumplirla pues desde el momento
de su nacimiento, en todo veía un motivo para ser feliz. Y así emprende su
camino. Por todo lugar donde pasaba llevaba felicidad y hacia que las personas
vean en si mismos que podían ser felices, les mostraba que en todo lo que
existía en el universo había una razón para ser felices. Un día, llegó a un
pueblo en el cual existía mucha tristeza, todos quienes caminaban lo hacían con
tristeza, sin ilusión. En el momento que ingresó a este pueblo, de forma
extraña empezó a sentirse triste, nunca había experimentado semejante tristeza,
pues, aun siendo joven había visto siempre felicidad en todo. Y así es
como comenzó a tambalear en su misión pues se contagió de tristeza. Cierto
día, en la madrugada, escuchó un grillo cantar y se pregunto como así un grillo
podía cantar dentro de toda la tristeza que existía en el mundo; de
pronto escucho una voz que decía:
“Ay los grillos… su crik crik nos alegra el alma.”
“Ay los grillos… su crik crik nos alegra el alma.”
Era su voz
interior que también le dijo:
“Acaso aun no te das cuenta que la felicidad no radica en el exterior, sino en el interior de todo ser? Ella radica en su energía divina”. Esa misma voz interior le explicó que era así como el grillo podía cantar, pues su función era cantar y su energía vital no se detendría, el grillo no ganaba nada al hacerlo, sólo lo hacia pues nació para ser el pájaro de la noche, aquellos que alegran a todos quienes caminan en la noche obscura con su canto. Entonces el joven peregrino recién pudo entender que su felicidad no radicaba en el exterior y que podía encontrarla dentro de el. Que aun tenía mucho que aprender y que su misión era demostrarle al mundo lo que el universo le había enseñado. Y así, al amanecer, salio caminando por las calles del pueblo, y como el grillo le enseñó, les mostraba que todos tenemos esa parte de felicidad dentro. Sólo hay que dejar que se manifieste.
“Acaso aun no te das cuenta que la felicidad no radica en el exterior, sino en el interior de todo ser? Ella radica en su energía divina”. Esa misma voz interior le explicó que era así como el grillo podía cantar, pues su función era cantar y su energía vital no se detendría, el grillo no ganaba nada al hacerlo, sólo lo hacia pues nació para ser el pájaro de la noche, aquellos que alegran a todos quienes caminan en la noche obscura con su canto. Entonces el joven peregrino recién pudo entender que su felicidad no radicaba en el exterior y que podía encontrarla dentro de el. Que aun tenía mucho que aprender y que su misión era demostrarle al mundo lo que el universo le había enseñado. Y así, al amanecer, salio caminando por las calles del pueblo, y como el grillo le enseñó, les mostraba que todos tenemos esa parte de felicidad dentro. Sólo hay que dejar que se manifieste.
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Esto esta dedicado a todos quienes buscan enseñar algo o a quienes lo hacen a su manera y a todos quienes me enseñaron algo durante mi camino; a todos los grillos que cantan en la noche obscura. Nunca dejen de cantar y el día que lo dejen de hacer se darán cuenta que lo nacido de ustedes no puede detenerse.
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